El astrónomo que no podía ver el cielo
Desde mi infancia soñé despierto. Me imaginaba viajando solo por el universo, montando cometas y recorriendo lugares que nadie más podía ver.
Hoy, atrapado en una carrera con la que nunca soñé, decido contar esta historia a mis treinta años. A veces miro hacia atrás y me pregunto: ¿por qué era tan ingenuo?
Ese pequeño siempre supo que los demás lo miraban como a un bicho extraño, como la ovejita cósmica del rebaño. Muchas veces me dijeron que debía concentrarme en lo importante y dejar de pensar en esas cosas raras. Pero mi mente siempre estaba en otra parte: perdida entre estrellas, atrapada en un agujero negro, sumergida en mis propios sueños.
Los maestros decían que reprobaba porque vivía en la luna y no prestaba atención. Tal vez tenían razón con lo de la luna. Era precisamente allí donde yo quería estar.
La vida no se me hizo fácil y, en algún momento, la realidad terminó alcanzándome. Durante mi adolescencia me refugié en mi cuarto, detrás de un escritorio, mientras mi imaginación escapaba hacia lugares mucho más grandes que esas cuatro paredes. Curiosamente, nunca había sido tan feliz soñando como entonces.
Pero sabía que las cosas iban en picada. Sentía que, poco a poco, querían destruir mi universo.

Me decían que, si seguía viviendo de esas ideas y visiones, algún día llegarían los problemas y las complicaciones. Que tenía que pensar en algo serio. Que debía poner los pies sobre la tierra.
Y lentamente mi luz comenzó a apagarse.
Mi pasión se fue desvaneciendo. Mi interés desapareció poco a poco hasta que, finalmente, mi ilusión explotó como una supernova. A toda estrella le llega su final, y mi amor por el cosmos también tuvo el suyo.
Ahora ya no sé dónde está ese niño.
Lo extraño.
Y también le agradezco su fortaleza, porque durante mucho tiempo fue capaz de mirar hacia arriba cuando todos los demás le pedían que mirara al suelo.
Al fin y al cabo, soñar nunca dejará de ser gratis.


Excelente!!!!
"Cuando un sueño se te muera o entre en coma una ilusión, no lo entierres ni lo llores... Resucitalo" - Mago de Oz.
TODAVÍA NADIE HA FIRMADO. PUEDES SER EL PRIMERO.